11 abr 2011

POR FAVOR... ¿NO ME COMAS?


Aquí todo se come: no importa que sea un Totoro, un gatito sonriente panza arriba, una Nintendo DS o el mismísimo Wall-e, porque todos ellos están hechos... ¡de arroz!. Sí, de arroz, que constituye la base primordial del denominado Obento, o Bentō japonés, así como de la dieta japonesa en general.

Esta delicia, que constituye lo que para nosotros sería la socorrida comida para llevar, puede elaborarse en casa, aunque lo habitual es que lo encontremos en distintas clases de recipientes en gran diversidad de comercios a pie de calle. Claro está, y por desgracia, en Japón, algo lejos.

Se compone, como hemos dicho, de arroz (gohan, que está cocinado de una manera especial para poder moldearlo y apelmazarlo), carne o pescado, una guarnición de verduras o frutas, piezas de sushi y la imaginación y el esmero que cada uno quiera dedicarle. Sin lugar a dudas, un plato completito que apenas se deja un nutriente que aportar.

Con las presentaciones inigualables que adelantamos, aunque parezca que ellas nos estén pidiendo “¡por favor, cómeme!”, sobre nosotros recae la terrible decisión de por dónde comenzar a destrozarlas: si por una patita, un ojito, un bigote, la barriga, o atacamos directamente a la sonrisa.

Y es que en estos platos sólo parece haber cabida para la felicidad.















No hay comentarios: